¿Alguna vez les ha tocado corregir a un amigo, vecino o familiar durante una reunión tras escuchar comentarios claramente falsos o sin sentido? Creo que esto nos ha pasado a todos en algún momento y, debido al odio y a la desinformación promovida por la administración actual, nuestro deber de educarnos unos a otros es más importante que nunca.
Un ejemplo bastante común es la contribución de los inmigrantes a los impuestos. Y es que no es sorpresa que el tema de la inmigración forme parte de conversaciones en la mesa de comer, en el trabajo o en un evento social.Los crueles ataques contra las comunidades inmigrantes que hemos presenciado desde que Trump llegó nuevamente a la Casa Blanca han conmocionado a todo el país.
¿Entonces, qué debemos tener en cuenta al discutir este tema con los allegados? Primero, los inmigrantes no solo forman parte de la historia de este país, sino también del tejido social y de la economía. Y no solo me refiero a su esencial trabajo en múltiples industrias ni a su poder adquisitivo, sino también a sus contribuciones a la recaudación de impuestos. En el año 2023, el American Immigration Council (ACI, por sus siglas en inglés) estimó que los inmigrantes, documentados e indocumentados, pagaron un total de 651,9 mil millones de dólares en impuestos federales, estatales y locales.
Segundo, más de un tercio de los impuestos pagados por los inmigrantes indocumentados contribuye a la financiación de programas a los que no pueden acceder. Me refiero a los beneficios de programas federales, como Medicaid, el Seguro Social y el seguro de desempleo, en los que los inmigrantes indocumentados contribuyen con miles de millones de dólares anualmente, convirtiéndose en una fuente clave de financiación para dichos programas, aunque no son elegibles para recibirlos.
Tercero, el problema real que enfrentamos en estos momentos en relación con los impuestos son los enormes recortes fiscales que el gobierno les ha concedido a los multimillonarios, dejándonos al resto del país sufriendo las consecuencias. El conocido ‘Big Uly Bill’ les dio luz verde a los ricos para que se enriquezcan, aún más, explotando a sus trabajadores y estafándonos a todos con precios abusivos. De acuerdo con Good Jobs First, entre 2017 y 2022, las grandes empresas recibieron casi 100.000 millones de dólares en deducciones fiscales, lo que perjudicó los presupuestos de los gobiernos estatales y locales, así como los de los distritos escolares.
Así que la próxima vez que alguien intente difundir información errónea, explícale la importancia de los inmigrantes para nuestra economía y coméntale que, si los multimillonarios pagaran los impuestos que deben, nuestro gobierno podría financiar programas de salud, de ayuda alimentaria y de cuidado infantil, ofreciéndonos una realidad en la que todos podamos prosperar y no solo los multimillonarios.